Assilah es una ciudad en la costa Atlántica de Marruecos, a unos pocos kilómetros al sur de Tánger. Conocida como “la perla del Atlántico”, la pequeña medina de esta ciudad no suele pasar desapercibida para quienes se paran a visitarla. Sus calles blancas con toques de azul, las distintas pinturas en las paredes, alguna galería de arte y sus vistas sobre el océano ¡seguro que te conquistarán! No te pierdas este artículo si quieres saber qué ver en Assilah.
Cómo llegar
Assilah es una ciudad comunicada por carretera y por ferrocarril, así que uno tiene varias opciones para elegir:
- En coche, por la carretera N1 o autopista A5 que une Tánger con Rabat. La autopista es bastante más rápida y no es cara, aunque, como siempre, la carretera es mejor para adentrarse un poco más en la cultura del lugar. Es interesante ver puestos de fruta o de cerámica en distintos puntos al borde de la carretera. En Assilah no suele ser demasiado difícil encontrar aparcamiento en el parking junto al puerto, en la calle que bordea la playa o en otras calles paralelas, aunque todo depende de la época del año. En la calle que bordea la playa hay además dos áreas donde pueden detenerse las caravanas.
- En taxi. Siempre que vayas en taxi es mejor preguntar un precio antes de subir, para evitar sorpresas. Desde el aeropuerto eropuerto de Tánger, por ejemplo, se puede teomar un taxi a Assilah, y el precio debería costar alrededor de 250 dhs. Junto a la puerta de la terminal que está en la zona de llegadas hay un cartel con los precios establecidos para los taxis, así que recomendamos comprobarlo y asegurarse con el taxista de que efectivamente eso es lo que va a cobrar.
- En tren. Se puede llegar desde Rabat y desde Tánger (desde Tánger son unos 35 minutos). Los trenes no son rápidos (a excepción del LGV, y eso por ahora, porque existen planes para una amplia modernización) pero funcionan bien y la experiencia de ir en tren es satisfactoria.
- En bus. Existen también líneas de autobús que llegan a Assilah, pero desconocemos cómo funcionan… A simple vista, sin haber ido en ellos, el tren parece una mejor opción.
Qué ver en Assilah
La medina de Assilah es bastante pequeña (tiene unos 3.000 habitantes permanentemente) pero es bastante pintoresca y está considerablemente bien cuidada (mejor que otras medinas del país, aunque en los últimos años han mejorado bastante). De hecho, la mayor parte de las casas de la medina están restauradas. Cierto es que también hay bastantes turistas, y algunas de estas casas están en manos de europeos pero por el momento, y por suerte, aún no está tan saturada como otros lugares, conservando parte de su autenticidad.
En este artículo te mostramos un recorrido por Assilah, desde la zona de la playa (donde se suele aparcar) hasta el mirador de Krikiya. A partir de ahí, todo lo que quedaría sería volver hacia el punto de entrada, recorriendo el máximo número de callejuelas, ya que cada una es diferente y en el lugar menos pensado aparece algo interesante.
La playa, punto de partida
Un recorrido por Assilah, sobre todo para quien llega en coche o en caravana, empieza en la calle junto a la playa, ya que es allí donde está el aparcamiento. Habrá alguien pidiendo dinero, pero con unos 5 a 10 dhs debería estar solucionado. Hay otro aparcamiento junto al puerto, al lado de la medina, pero suele ser algo más caótico, por lo que nosotras preferimos esta calle.
La playa de Assilah es muy larga, y abierta sobre el Atlántico (como todas las playas de esta zona). Aunque otras playas que están fuera de la ciudad son más interesantes, ésta es una buena opción si no dispones de demasiado tiempo y quieres dar un buen paseo por la arena, o darte un baño rápido.

La zona de aparcamiento y la entrada de la medina están unidas por un paseo. A la derecha se verá primero la playa, y después el puerto. A la izquierda quedan las edificaciones de la zona nueva, algunas de ellas con restaurantes en los bajos. Hace años había algunos chiriniguitos del lado del puerto, pero ya no queda ninguno de ellos.
Este paseo, que se dirige hacia la medina, termina en una rotonda. Desde ella ya se puede ver una de las puertas de acceso a la medina: la Bab Kasbah (“bab” es “puerta” en árabe).
Antes continuar el recorrido y acceder a la medina a través de esta puerta, se puede subir hasta el dique del puerto y avanzar por él, ya que ofrece buenas vistas sobre la muralla y la pequeña playa que hay bajo ella. La muralla de Assilah comenzó a ser construida por los portugueses en el siglo XV, y recuerda ciertamente a otras como la de El Jadida o Esssaouira, por donde también pasaron los portugueses.

La entrada a la medina
Una vez atravesada la puerta de la medina, se pasa por una calle en la que a la izquerda está una de las varias mezquitas de la ciudad, y a la derecha el centro Hassan II de Reencuentros Internacionales. Esta calle termina en la plaza Sidi Abdellah Guennoun.

Plaza Sidi Abdellah Gennoun y alrededores
La plaza Sidi Abdellah Gennoun es una suerte de plaza principal de la medina.
Lo primero que se puede ver, hacia la derecha, es una torre de planta cuadrada llamada “Borj Al Kamra”, que fue “torre de menagem” en la époa de los portugueses, quienes la construyeron en 1509 siguiendo un estilo militar.

Junto a la torre, se encuentra una puerta en la muralla que comunica la medina con el puerto (donde está uno de los aparcamientos). Es una de las dos puertas de origen portugués; hoy denominada “Bab Al Bahr”, en su día fue llamada “Porta da Ribeira”, precisamente por estar junto a la costa.
Alrededor de esta plaza se encuentran también la mayoría de cafés de la medina. También hay tiendas (aunque hay más tiendas a lo largo de la medina) y las galerías de arte están cerca de esta zona. Sobre las aceras que hay en esta plaza, es fácil encontrar a mujeres haciendo tatuajes de henna u ofreciendo hacerlos.
La calle y escuela Ibn Khaldoun
Entre la plaza Sidi Abdellah Gennoun y las murallas sobre el mar, se encuentra la calle Ibn Khaldoun, que alberga la escuela Ibn Khaldoun. Ésta suele ser una calle muy decorada, gracias a los murales pintados en las paredes de la escuela.

Al seguir avanzando, la calle gira hacia la izquierda, apareciendo ya el mar. A partir de aquí, el camino consiste en ir de frente bordenado la muralla.


Poco después del punto donde termina la calle Ibn Kaldoun, es necesario atravesar una puerta que conduce a un pasadizo bajo un edificio. Se trata del palacio Raïssouni, considerado como la construcción más bonita de la ciudad (quién lo diría! desde fuera parece una casa normal…).

Justo a la salida del pasadizo bajo el palacio, a la derecha, se encuentra la torre de San Francisco, una de las torres de la muralla sobre el mar.
A partir de aquí, el recorrido continúa siguendo de frente.

Llegará un punto en el que soalmente se puede girar a la izquierda (y adentrarse otra vez en la medina) o entrar a la derecha a un recinto protegido por una verja en el que se pueden ver unas escaleras. Éste es uno de los lugares imprescindibles de Assilah, por lo que recomendamos subir, si es posible (porque alguna vez está cerrado). Se trata del mirador de Krikiya (Caraquia en castellano), que es una zona de la muralla que se adentra en el mar. Desde aquí se obtiene posiblemente la vista por excelencia de la ciudad, así como una muy buena vista sobre el mar. Si vas hacia el final de la tarde, ¡la puesta de sol no te defraudará! Las puestas de sol sobre el mar en la costa atlántica de Marruecos son espectaculares.



Desde el mirador también se ve un pequeño cementerio, entre la muralla y el mar. También, junto a la entrada del recinto, posiblemente habrá algún mural, que será diferente en función del momento de la visita a Assilah. Todos los veranos se celebra en la ciudad el Festival Internacional Cultural; durante tres semanas, Assilah se convierte en un lugar de encuentro de pintores, escritores y músicos. Durante este tiempo, los murales de la ciudad se transforman, dándole así a cada verano un nuevo aspecto.


Una vez que dejamos atrás el mirador, el resto de la visita consiste en callejear. Pasear por las callejuelas, ver las tiendas de artesanía, de pintura, algún que otro sastre, los exteriores de las mezquitas y las casas, las calles decoradas con plantas, la entrada a algún hammam, las otras puertas de la muralla… Aquí os dejamos algunas otras fotos de Assilah, en distintos días, a distintas horas… ¡En cada isita a Assilah se encuentra algo nuevo!



Y hasta aquí la visita a la medina. Las playas de Assilah quedarán para otro post.
Dónde comer y dormir
Encontrarás numerosos restaurantes, y también varios hoteles, en Assilah. Aunque no los conocemos todos, te recomendamos estos:
- Restaurantes:
- Port XIV (cocina mediterránea).
- Casa García (cocina española, mejor para pescado o marisco).
- La Perle d’Assilah (cocina francesa con un toque asiático).
- Hoteles:
- Hotel Al Alba. ¡Un pequeño hotel con encanto que no te defraudará! El restaurante también está bien, al igual que el Hammam, que hay en el hotel y también, ahora, en la medina.