A veces no hace falta irse muy lejos para encontrarse pueblos con mucho encanto, y uno de esos pueblos es Albarracín. Situado en la comarca de la Sierra de Albarracín, en la provincia de Teruel, este pequeño pueblo de color entre marrón y salmón es digno merecedor de una visita.
Cómo llegar
Para ir a Albarracín, lo mejor es el coche. No es lo más sostenible pero es sin duda la opción más versátil.
Aunque cuando miramos el mapa las distancias no parecen muy grandes, es bueno que tener en cuenta que las carreteras a veces son secundarias y con curvas, con lo que el viaje puede resultar más largo de lo esperado. En concreto, estas son las distancias que hay desde algunas ciudades, y el tiempo que se tarda (segú Google Maps):
- Desde Teruel: 38 km – 38 min.
- Desde Zaragoza: 178 km – 1h 53 min.
- Desde Madrid: 288 km – 3h 20 min.
- Desde Cuenca: 137 km – 1h 52 min.
- Desde Valencia: 181 km – 1h 57 min.
Dicho esto, también existe la opción de ir en autobús desde Teruel; la página web de Albarracín Turismo nos informa de que hay dos empresas que operan en la Sierra de Albarracín y nos da los horarios. Pero como comentábamos, los domingos no está disponible esta opción y el resto de días hay dos viajes al día (uno por compañía).
La llegada tiene lugar por la carretera A-1512; sobre ella se encuentra la Oficina de Turismo de la Sierra de Albarracín y una serie de aparcamientos más o menos cercanos en donde es recomendable dejar el coche. La parada de autobús también se ubica en este punto.
Qué ver
Albarracín tiene aproximadamente 1000 habitantes y aunque hay muchas casas vacías, el núcleo es más bien pequeño. A pesar de ello, es muy interesante y se le puede dedicar un buen rato. Las principales atracciones son:
- Callejear, por supuesto. Ver las callejuelas, las casas, las puertas y sus llamadores… Atención a caminantes, el suelo es generalmente adoquinado, por lo que recomendamos calzado cómodo.

- La Plaza Mayor. Además de las callejuelas que terminan en ella, es interesante la vista desde una balconada que da hacia la zona este de Albarracín.


- Las murallas. En la zona más alta, se pueden dejar las calles para acercarse a la muralla. Hay algunas subidas aunque en estos momentos parece que están clausuradas. Desde esa zona las vistas también son buenas.


- La Catedral, el museo Diocesano y otros museos. En esta página web se puede encontrar más información sobre estas visitas.

- Mirador del Guadalaviar. Por detrás de la Catedral hay un camino que llega hasta el mirador. En realidad no hace falta llegar al mirador para obtener las mejores vistas, en nuestra opinión.

Comer y dormir
En Albarracín hay unos cuantos hoteles donde hospedarse y muchos apartamentos turísticos (en la Oficina de Turismo tienen un plano en donde están todos indicados, aunque recomendamos llevar el alojamiento reservado con anterioridad). Nosotros nos quedamos en la casa El Zaguán y no podemos más que recomendarlo (además de estar muy bien cuidado y limpio, estaba muy bien preparado para el frío).

En cuanto a las comidas o cenas, dependiendo del día y de la época del año puede haber más o menos opciones. La dueña de la casa nos recomendó La Despensa como sitio al que también va la gente de allí; la comida estuvo bien y el sitio es acogedor y distinto (eso sí, bastante pequeño, y con no demasiada variedad). En todo caso, independientemente del sitio, si te gusta probar la comida local, las migas son uno de los platos típico del lugar.
Otras actividades
Desde Albarracín se puede llegara otros puntos de interés que se encuentran en las inmediaciones que, dependiendo de la época del año, merece la pena visitar:
- El sendero del río Guadalaviar (el que se ve desde el mirador).
- La Cascada Batida de Calomarde (para ir con cuidado si es invierno y hay nieve o hielo).

- Pinturas rupestres. En los Pinares de Rodeno hay una serie de senderos que conducen a una serie de grupos de pinturas rupestres. Es recomendable sobre todo si hace buen tiempo y se dispone de medios para localizar las zonas de pinturas, puesto que la zona es muy amplia y no está demasiado bien indicado (y tampoco hay cobertura móvil). Dependiendo de cuáles sean las pinturas, estarán mejor o peor conservadas. En ocasiones es difícil apreciar las pinturas.

Además, la Sierra de Albarracín atrae cada vez más a personas que llegan con ganas de practicar deportes al aire libre, entre los que destacan el senderismo (en la Oficina de Turismo podrás obtener toda la información), mountain bike o kayak.
Como ves, Albarracín es un pueblo pequeño pero con mucho que ofrecer. ¿Lo conoces? ¿Te gustaría ir? ¡Déjanos un comentario!