Las cataratas de Krimml

Cataratas Krimml

Ahora que llegó el buen tiempo (no sabemos si para quedarse o todavía no), y se nos acercan puentes y vacaciones, nos entran cada vez más y más ganas de caminatas, rutas y cualquier otra actividad al aire libre. Aunque nosotras por lo menos hasta el mes que viene nos quedaremos por la zona, hoy venimos con una propuesta de caminata en Austria para ir calentando motores: las cataratas de Krimml, en el parque nacional Hohe  Tauern.

La primera vez que fui a las cataratas de Krimml (Krimmler Wasserfälle en alemán) fue en el año 2002 (xa choveu…). Se trataba de un viaje organizado por Austria y Suiza que realizaba una parada en ellas más o menos breve. No me acuerdo de cuánto fue, diría que no más de tres cuartos de hora, que no fueron lo suficiente para conocerlas a fondo pero sí como para quedar anotadas en la lista de sitios a los que hay que volver con calma.

Por fin, el año pasado, tuve la ocasión de volver a Austria durante un viaje familiar, y no dudamos en aprovechar una tarde para ir hasta allí. Con tarde me refiero a llegar sobre las 13:00, porque muchos parques cierran alrededor de las 17 y no teníamos claro si iba a ser lo mismo. Algunas páginas web indicaban que las cataratas estaban abiertas de 9 a 17, con la última admisión a las 16:30, y en la página web de las cataratas no estaba muy claro. Cierto es que cuando nos fuimos ya pasaba de las 17 y todavía quedaba gente por allí, pero la venta de entradas, el restaurante y los puestos de venta de recuerdos ya estaban cerrados. Posiblemente sean algo flexibles con el horario, pero ciertamente no me arriesgaría a llegar demasiado tarde para empezar la visita.

Nosotros fuimos desde Kitzbühel, que está a 60 km (una hora en coche); en general las distancias no son demasiado grandes, pero al tener que hacer bastantes tramos por carretera los kilómetros se hacen largos. Llegar no es nada complicado, y ahora que se pueden usar los datos por Europa libremente, Google Maps te lleva hasta allí sin ningún problema. Una vez que llegas, sólo queda aparcar, lo que se puede hacer en cualquiera de los aparcamientos de pago que hay en el lugar y que están muy bien indicados en la información de la propia página web de las cataratas:

Aparcamiento cataratas Krimml
Aparcamientos para ir a las cataratas Krimml (imagen tomada de la página web de las cataratas)

En nuestro caso, nos decidimos por el P4 (el más cercano a las cataratas), que en aquel momento tenía bastante sitio. Cuesta 4,50 € dos horas, y a partir de ahí 0,50€ cada media hora más. Desde allí, sólo hay que cruzar la carretera y ya se encuentra el acceso a las cataratas.

Cataratas Krimml - Acceso
Cataratas Krimml – Acceso. La cascada no se ve completa, pero se oye ya desde allí.

El acceso es un camino pavimentado que lleva hasta la zona de servicios, donde están las taquillas (el precio es de 4 € por adulto), restaurante y aseos. Desde este punto se pueden elegir dos opciones: ir hasta la parte más baja de la cascada o comenzar el ascenso que la bordea hasta alcanzar el inicio de la misma.

Las cataratas de Krimml tienen un desnivel total de 380 metros, que se dividen en varios tramos. El tramo inferior tiene unos 140 metros de desnivel. El medio, que está inmediatamente antes del inferior, tiene unos 100 metros de desnivel. El tramo superior, que se encuentra separado de los anteriores por una zona llana, tiene otros 140 m de desnivel. Para ir metiéndonos en el papel, nosotros empezamos yendo hasta la parte donde termina la cascada.

Cataratas Krimml - Zona más baja
Cataratas Krimml – Zona más baja de la cascada

Además del paisaje, que es espectacular, una  de las cosas más llamativas de la cascada es el sonido que hay en todo momento, que da idea del caudal que lleva y la fuerza con la que cae. También llama la atención la gran cantidad de partículas de agua en suspensión, que pueden llegar a mojar bastante en algunas zonas (hay quien lleva chubasquero, pero en mi opinión no es necesario). Por cierto, hay estudios realizados por entidades locales que afirman que el ambiente de humedad de las cataratas de Krimml y los iones negativos que hay en estas partículas de agua son buenísimos para fortalecer el sistema inmunitario y tratar enfermedades respiratorias (especialmente el asma), otra razón más para dejarse caer por estos parajes.

Una vez vista la parte inferior, comenzamos el ascenso. El desnivel es importante, pero la subida se hace bastante llevadera. El camino es en zigzag, con lo que hay varios descansos con bancos, y como también hay una serie de miradores, desde los que se puede ver la propia cascada o el valle que cada vez va quedando más abajo, se pueden aprovechar estas paradas para recuperar fuerzas.

Cataratas Krimml - Camino
Cataratas Krimml – Camino de ascenso
Cataratas Krimml - Nivel inferior
Cataratas Krimml – Nivel inferior
Cataratas Krimml - Nivel inferior
Cataratas Krimml – Otra perspectiva de la cascada
Cataratas Krimml - Vistas del valle
Cataratas Krimml – Vistas del valle y del nivel inferior de la cascada

Poco a poco llegamos hasta la parte alta del nivel inferior, donde ya se puede ver el nivel intermedio. Igual que en el resto del camino, reinan el color verde, el ruido y la humedad.

Cataratas Krimml - Nivel intermedio
Cataratas Krimml – Nivel intermedio

Al terminar de subir el tramo intermedio, se llega a una zona llana, en la que hay restaurante y baños. Desde allí ya se puede divisar el último nivel de la cascada.

Cataratas Krimml - Llanura entre el nivel superior e intermedio
Cataratas Krimml – Llanura con el nivel superior de la cascada al fondo

Finalmente, iniciamos el último tramo.

Cataratas Krimml - Nivel superior
Cataratas Krimml – Nivel superior
Cataratas Krimml - Nivel superior
Cataratas Krimml – Nivel superior, ya en la subida
Cataratas Krimml
Cataratas Krimml – Catarata superior

Este último tramo de ascenso es el más duro. Al principio es parecido a los anteriores, pero llega un momento en que la pendiente se hace muy pronunciada. Son los últimos metros, pero a alguien que no esté en forma se le pueden hacer literalmente muy cuesta arriba. Dicho esto, también es el tramo con la mejor recompensa: una mejor vista del valle, que ya se ve mucho más abajo, y la satisfacción de haber llegado a la parte más alta.

Cataratas Krimml - Inicio de la cascada
Cataratas Krimml – Inicio de la cascada
Cataratas Krimml - El río justo antes de la caída
Cataratas Krimml – El río justo antes de la caída
Cataratas Krimml - El río, aguas arriba
Cataratas Krimml – El río Krimmler Ache, aguas arriba

Una vez llegados a este punto, estuvimos unos minutos admirando el paisaje, aguas arriba y aguas abajo, y dimos la vuelta. Para nosotros fue el final de la ruta, pero vimos que, de haber tenido tiempo, habríamos podido continuar. A la vista de las señales, desde esta parte alta se puede acceder a otros itinerarios de varias horas de duración que se alejan de la cascada para adentrarse en otras zonas del parque nacional. No pudo ser, pero quedan, otra vez, en la lista de sitios a los que volver.

Ni qué decir tiene que la bajada fue mucho más fácil y rápida. Aprovechamos para repetir algunas fotos, recogimos el coche, y vuelta a Kitzbühel, a donde volveremos próximamente con un nuevo post.

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