Una mañana en la Villa Paralímpica de Río de Janeiro

Villa Paralímpica Rio2016

¿Alguna vez te preguntaste cómo es una Villa Olímpica o Paralímpica por dentro?  Hoy en este post de Moucho e Curuxa descubrimos el interior de la Villa Paralímpica de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

Hace ya casi dos años tuve la suerte de ir a Río de Janeiro durante los Juegos Paralímpicos de ese año (como espectadora, no como deportista…). Mi hermana llevaba años entrenando muy duro y finalmente todo le salió bien y se clasificó para ir. Así que aprovechando la ocasión nos fuimos un pequeño grupo de “fans” a verla a ella en su competición, a ver la ceremonia de inauguración de los Juegos y a conocer un poco la ciudad. Y como cada deportista tenía derecho a invitar a una persona para entrar una vez en la Villa Paralímpica, yo fui “la elegida”, y también pude estar allí.

El lunes 12 de septiembre por la mañana, el hermano de otra chica que también resultó “el elegido” y yo nos fuimos a ver la Villa. Nosotros estábamos alojados en la zona de Copacabana, y la Villa estaba en una zona que se llama Barra da Tijuca, un poco lejos, así que nos cogimos un taxi y nos plantamos allí. Con un poco lejos quiero decir que el trayecto duró una hora más o menos… ¡Río es enorme!

De camino a la Villa Paralímpica

De camino a la Villa Paralímpica
De camino a la Villa Paralímpica

Una vez que estuvimos allí, pasamos a una carpa donde hacían el control. Era temprano y había poca cola, por lo que pronto nos dieron nuestra identificación a cambio de retener el pasaporte, que nos devolverían antes de marchar. Y después de terminar nuestros trámites, ya entramos a lo que era la Villa en sí.

La Villa está formada por 31 bloques de cerca de veinte plantas cada uno, organizados alrededor de una zona ajardinada central. De paso que buscamos el bloque de España fuimos viendo el resto de bloques, con banderas en algunos de los balcones.

Villa Paralímpica Río de Janeiro

Villa Paralímpica Río de Janeiro

Villa Paralímpica Río de Janeiro
Villa Paralímpica Río de Janeiro

Villa Paralímpica Río de Janeiro

Al final llegamos al bloque de España y esperamos a que bajasen a buscarnos. España compartía el bloque con la República Checa, Irán, Irak y Japón. Aunque los balcones estaban decorados, en los bajos no había mucha animación. Sólo los de Irán tenían un puesto de promoción del país junto con la bandera de su comité paralímpico. La promoción incluía unos pastelitos y unos libros sobre Irán. Los pastelitos tenían buena pinta, pero se ve que mucho éxito no tenían, y yo tampoco fui la primera en animarme… Eso sí, me llevé un librito, que nunca se sabe cuándo puede caer un viaje a Irán! (que tiene buena pinta).

Cartel comité paralímpico Irán

Villa Paralímpica Río de Janeiro
Los pastelitos de Irán
Libro sobre Irán
El libro sobre Irán

Después de esto entramos en el edificio. Pasamos junto al puesto del médico, que ya había rehecho (no con demasiado éxito) su cartel de médico de guardia con una cruz que ofrecía algo más de confianza que la de antes, y subimos a los apartamentos. Cada apartamento tenía dos habitaciones dentro, un salón con cocina, dos baños y una pequeña terraza.

Villa Paralímpica Río de Janeiro - Médico delegación española
Cartel de la delegación española
Villa Paralímpica Río de Janeiro - entrada apartamentos
Rellano de una de las plantas en las que estaba la delegación española
Villa Paralímpica Río de Janeiro - entrada apartamento
Entrada al apartamento. De frente una habitación, a la izquierda el salón y más allá la otra habitación
Villa Paralímpica Río de Janeiro - apartamento
Salón y cocina del apartamento

Después de una semana, el baño, y sobre todo la habitación, estaban un poco desordenados… así que la foto de la habitación es anterior.

Villa Paralímpica Río de Janeiro - habitación
La habitación antes del desorden

Desde la terraza de este apartamento no se veía la zona ajardinada, sino la zona que quedaba en la parte de fuera.

Villa Paralímpica Río de Janeiro - comedor e instalaciones deportivas
Vista desde la terraza. El comedor y otras instalaciones (clínica, gimnasios, otro comedor)

Esta gran nave que se veía desde su apartamento, de 310 m de largo según Google Earth, era el comedor. No sabíamos si nos iban a dejar entrar, pero les preguntamos, y con una voluntaria de escolta que vigilaba que no fuésemos a comer, hicimos un recorrido por dentro.

Villa Paralímpica Río de Janeiro - comedor

Villa Paralímpica Río de Janeiro - comedor
El comedor

En el comedor había sectores de todo tipo de comidas. Barsileña, italiana, asiática, halal, kosher…  En cualquier momento del día los deportistas podían ir a comer lo que quisieran.

Después del comedor fuimos a ver los gimnasios, pasamos por delante de la clínica, otro comedor más pequeño, una zona recreativa, y volvimos al jardín central para sacarnos unas fotos con el logo de los juegos paralímpicos. Por el camino fuimos viendo más bloques con las delegaciones más grandes.

Villa Paralímpica Río de Janeiro

Villa Paralímpica Río de Janeiro

Villa Paralímpica Río de Janeiro
El edificio de Brasil
Villa Paralímpica Río de Janeiro - zona de recreo
Área de juegos
Villa Paralímpica Río de Janeiro
Un poco de postureo en el símbolo de los juegos paralímpicos

Antes de volver a salir, fuimos hasta una zona en la que estaba la tienda oficial, la oficina de correos donde ponían sellos de los juegos, un McDonalds abierto 24 horas y gratis para los deportistas, una peluquería, un stand de Samsung con un simulador de montaña rusa…

Villa Paralímpica Río de Janeiro - McDonalds
El McDonalds para gente autorizada

Y ahí terminamos nuestra visita. Recogimos nuestros pasaportes, buscamos otro taxi y nos volvimos.

La visita a la Villa Olímpica fue una gran experiencia. Todo estaba considerablemente organizado, los apartamentos correctos, los servicios también, había bastantes voluntarios… Mucho mejor de lo esperado sobre todo con las noticias que se veían en los medios. Pero lo que más me gustó de la Villa Paralímpica no cabe en fotos. Aunque en todos los deportes hay quien se salta las reglas y la modalidad paralímpica no se libra, también hay mucha gente que no, y lo mejor de la Villa fue ver el espíritu de superación que hay. Y tan pronto te encuentras a un ciego que hace atletismo como a una chica con las piernas amputadas por completo que hace hípica, o a un ciclista que sólo tiene una pierna y un brazo y le gana a otros que tienen menos afectación que él. O, como me contaron, vas al comedor y te sientas enfrente de un asiático que como no tiene brazos come manejando los palillos con los pies. Cuando ves todo esto, ves que las ganas de hacer algo pueden mucho más que cualquier limitación. Toda una lección.

 

 

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